La Tota es un ser de luz, la amo con todo mi ser, excepcional esa persona, me enseño mil cosas, me acompaña en estos momentos dificiles, aunque me duela que siempre quede en el medio del fuego cruzado entre "El monstruo" (Cristina) y Yo. Realmente debo escapar a esas situaciones, se que todo va a mejorar de a poco y voy a desplegar mis alas.
Hoy soy quien soñe, mi personalidad más sincera, alguien que puede dormir en paz sin fantasmas. Quizas eso sea lo que tanto le atormenta a Cristina, pero yo no puedo hacer nada, solo seguir mi ruta a la felicidad.
Sabía que al sincerarme ante ellas iba a tener una negación muy fuerte, pero jamás me imaginé lo que se avecinaba, solamente por ser yo, por ser genuina con mi corazón. Pero todo tiene su costo, y si es el costo que debo pagar, lo afrontaré con valentía y coraje.
Tambien hay otra gente en mi familia, mis primos y la tia que son buena gente, sobre todo mi primo Diego que sabe de lo que siento y me está ayudando mucho, el milita en "Jóvenes para la diversidad" un grupo de personas hermosas que conocí y me acompañan en este camino.
Otra cuestión que no mencioné es que Cristina y las tias mías fueron criadas en un ambiente hiper catolico y cerrado, lo cual hace un poco coherente su desprecio hacia la diversidad. Lo mio es una lucha silenciosa por un lado, ya que los problemas familiares son cosas de pocas personas y se inscriben en un ámbito privado. No quisiera dar tantos detalles de lo que es la relación ya que hay cosas que no puedo contar por resguardo hacia mi persona.
Quizas esta transición sería mucho más fácil sin la hostilidad de parte de una fracción de mi familia, pero bueno, asi me toco y debo seguir luchando por ser quien quiero. Mi felicidad no tiene precio ni tiene límites, tod@s debemos luchar por nuestros sueños y nuestra alegría. Siempre se puede llegar a la victoria, de a poco y con ideas claras, pero sobre todo con el corazón y la mente en paz.

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