El capital simbólico de la comunidad trans es el ejemplo de nuestras activistas que derramaron su sangre para que hoy haya una ley de identidad de género, que se comience a realizar una inclusión laboral y mejoras en la vida de nuestro colectivo. Otro aspecto importante es la construcción de bibliografía propia: De nosotrxs y por nosotrxs. Las enseñanzas que dejaron las activistas que ya no estan no deben pasar desapercibidas, sino que deben ser tomadas en cuenta por cada persona que le interese luchar en contra de las injusticias que acarrea la comunidad trans/travesti de Argentina y del mundo.
Cuando hablo de capital simbólico también hablo de capital político, de estrategias para conseguir nuestras reivindicaciones. Nuestras lideres históricas Amancay Diana Sacayan, Pia Baudracco , Lohana Berkins (entre otras) dejaron su vida por esta causa, para que las generaciones posteriores podamos tener un mejor pasar y una transición de género con menos violencia estatal/material/policial/institucional. Ese es el legado y la tarea histórica de las nuevas generaciones. Aun las estadísticas siguen siendo desfavorables, y tenemos mucho para trabajar. No ejercemos nuestra ciudadanía de una manera plena a pesar que hay una ley que nos respalda. Somos expuestas a las más grandes injusticias con la chance de morir muy jóvenes, muchas de las mujeres trans que se encuentran en situación de prostitución están expuestas a enfermedades de transmisión sexual. Tambien la deuda del estado respecto a la educación hace a la falta de información respecto a cuestiones referidas a la sexualidad y a otros aspectos culturales esenciales para desarrollar la ciudadanía de manera integral. Tambien es importante destacar que las personas cisgénero activistas se apropian de las voces trans y se ponen al frente de una lucha que NO LES CORRESPONDE, necesitamos el apoyo de la comunidad en general, pero no ejerciendo una actitud paternalista, necesitamos que se respete nuestra historia y nuestras vivencias. También es importante una coherencia ideológica: Si en el nombre de tu organización esta Lohana Berkins, es importante una definición política hacia el abolicionismo y continuar su lucha de una manera coherente, sino es mero oportunismo. Por eso yo no estoy de acuerdo en que se usen los nombres de nuestras activistas fallecidas pertenecientes al capital simbólico de la comunidad, es decir de todas, en organizaciónes que se apropian de un nombre y de una lucha de manera utilitaria.
Cuando hablo de capital simbólico también hablo de capital político, de estrategias para conseguir nuestras reivindicaciones. Nuestras lideres históricas Amancay Diana Sacayan, Pia Baudracco , Lohana Berkins (entre otras) dejaron su vida por esta causa, para que las generaciones posteriores podamos tener un mejor pasar y una transición de género con menos violencia estatal/material/policial/institucional. Ese es el legado y la tarea histórica de las nuevas generaciones. Aun las estadísticas siguen siendo desfavorables, y tenemos mucho para trabajar. No ejercemos nuestra ciudadanía de una manera plena a pesar que hay una ley que nos respalda. Somos expuestas a las más grandes injusticias con la chance de morir muy jóvenes, muchas de las mujeres trans que se encuentran en situación de prostitución están expuestas a enfermedades de transmisión sexual. Tambien la deuda del estado respecto a la educación hace a la falta de información respecto a cuestiones referidas a la sexualidad y a otros aspectos culturales esenciales para desarrollar la ciudadanía de manera integral. Tambien es importante destacar que las personas cisgénero activistas se apropian de las voces trans y se ponen al frente de una lucha que NO LES CORRESPONDE, necesitamos el apoyo de la comunidad en general, pero no ejerciendo una actitud paternalista, necesitamos que se respete nuestra historia y nuestras vivencias. También es importante una coherencia ideológica: Si en el nombre de tu organización esta Lohana Berkins, es importante una definición política hacia el abolicionismo y continuar su lucha de una manera coherente, sino es mero oportunismo. Por eso yo no estoy de acuerdo en que se usen los nombres de nuestras activistas fallecidas pertenecientes al capital simbólico de la comunidad, es decir de todas, en organizaciónes que se apropian de un nombre y de una lucha de manera utilitaria.
El mejor homenaje que podemos hacer es continuar el camino, demandando al estado de forma enérgica una reparación histórica de nuestras hermanas mayores de 40 años, ellas son sobrevivientes. Exigiendo politicas públicas para la inserción laboral, y un pleno ejercicio de derechos en general.




