Tiempo de bajar a tierra los logros y seguir por más, por todo. El verano invita a sacarnos las ropas y a disfrutar el calor, las hormonas son como un perfume en las personas, invitan a conocernos. El verano es sudor, te cuesta levantarte a la mañana, capaz tenes suerte de tener un ventilador que te refresque o un aire acondicionado que te haga sentir comodx. Tambien se te puede cortar la luz, pero esto no es nada comparado con las sequías que pueden existir. Todas las estaciones tienen su encanto, el frio con sus colores azules, marrones y negros, el otoño con el ballet de hojas cayendo y mi preferida: La primavera, con esa explosión de color viviente. De la naturaleza tenemos que aprender, lamentablemente el ser humano quiere jugar a ser Dios, pero es imperfecto, y por eso sufrimos lo que sufrimos. Dios es todo, debemos aprender de el. El amor que nos rodea es de Dios y asi los corazones de las personas. Aunque algunos sean oscuros, siempre algo de amor hay, siempre existe la luz, y en la oscuridad brilla más. El calor nos invita a desnudarnos, a sacar el alma afuera y abrir los corazónes. Debemos entender que cada día es una nueva oportunidad, y cada atardecer un regalo que nos conceden. Esta es la belleza de estar vivxs.


el problema no es jugar a ser dios, el problema es que maltratamos a la naturaleza en vez de ayudarla, y eso es porque tenemos una economia que es funcional a unos pocos, y a todo esto la ciencia tambien se aboca a lo que le puede generar mas ganancias en vez de cumplir el rol que deberia de cuidarnos y progresar para mejorar a la especie y al mundo
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